El tiempo ha cambiado muchisimo.
De pasar horas sentado en una oficina donde solo recibía estímulos que podían ser satisfechos con almuerzos en lugares ajenos, cervezas a destajo y compras inentendibles. Estoy ahora en mi tercer-cuarto-quinto día donde viajé no-se-cuantos kilometros y hay elementos que particularmente han cambiado muchisimo. A pesar de no tener dias ocupados he vuelto a soñar muchisímo, hablo, rio y escucho hasta musica mientras sueño. Los días han vuelto a ser mucho más largos, a cada minuto hay una imagen nueva, colores y configuraciones que antes eran totalmente inexistentes. Todo esto me ha hecho volver a un presente intenso y valioso.
Mis pertenencias y pretenciones son cada vez menos, es cuatico el proceso de desprenderse de todas las cosas, ahora con suerte es una mochila con ropa, una camara y primeros auxilios lo que me pertenece. Probablemente una casa con un patio, o un departamento parecen buenas imagenes, casi como totems o lugares sagrados para sentirme protegido. Sin embargo esta dinamica me ha entregado movilidad, descubrimiento y sentirme a gusto sin tener incluso realizar actividades repetitivas por costumbre.
Me parece sumamente curioso que solo en estos instantes es cuando las personas suelen evocar frases como "encontrarse con uno mismo", cuando en realidad solo necesitamos tener un poco de conciencia de los actos que llevamos, y de la historia que estamos generando.
El tacto astillado de las palabras
27 mayo 2012
18 mayo 2012
Tiempo
Me di cuenta que al observar y al llevar esta practica diferenciada de la dimensión del tiempo. Pude ver que el presente estaba cargado de elementos inexplicablemente maravillosos, espontáneos. Me puse a divagar usando juegos de palabras e hice rimas, poesía e improvisaciones con solo escuchar las palabras. El medio y el sentido eran obvios, formaban parte del espacio habitado.
Así me quiero quedar, así quiero vivir.
Así me quiero quedar, así quiero vivir.
02 mayo 2012
Tangencial
en vez de ver a los niños para el futuro, a los adolescentes para la corrección del presente y los abuelos para el pasado ya transitado. Podríamos cambiar y reconocer que los niños son el reconocimiento del pasado, del infinito indeterminado y del conocimiento innato, los adolescentes el placer, el dolor, la quemadura y el ardor. y Los adultos el verdadero futuro de lo abstracto intangencial y etéreo del universo. Esa es la vida que debemos de llevar
22 abril 2012
Autocondena
Cuando no vivía en Santiago mi vida era especialmente mágica de visita a estos lugares. Estoy seguro que conocí muchos mas lugares encantadores viviendo aquí todos los días y a cada momento, que en las visitas anteriores; que por lo cierto fueron espontáneas y mágicas. Nada de mi mundo cotidiano tenía relación con ir a Santiago mas que el terminal de valparaiso.
Cuando llegué a vivir a Santiago fue inevitable la junta en lugares nuevos y acogedores. Todo fue tan excitante que creía vivir en ese estado permanente de alegría que para mi estaba prohibido compartir con mi dinámica cotidiana. Pero los días pasaron y tener una vida tan desagradable como la del Santiago cotidiano me hizo sentir que había caído en picada sin darme cuenta de forma tan estrepitosa, que aquel escenario desapareció por completo. Para espantar la tristeza que había destruido mi escenario por completo, dormí.
Los días pasaron de la misma manera como uno suele odiar un domingo cuando uno ama el trabajo de oficina su. reconocerlo. Así mi vida e esta ciudad cambió desaparecieron las emociones y los escenarios. Y esto ultimo no fue porque empecé a mirar las grietas y la suciedad, al contrario. Fue porque...
De esta ciudad definitivamente no formo parte de la forma que viví.
Cuando llegué a vivir a Santiago fue inevitable la junta en lugares nuevos y acogedores. Todo fue tan excitante que creía vivir en ese estado permanente de alegría que para mi estaba prohibido compartir con mi dinámica cotidiana. Pero los días pasaron y tener una vida tan desagradable como la del Santiago cotidiano me hizo sentir que había caído en picada sin darme cuenta de forma tan estrepitosa, que aquel escenario desapareció por completo. Para espantar la tristeza que había destruido mi escenario por completo, dormí.
Los días pasaron de la misma manera como uno suele odiar un domingo cuando uno ama el trabajo de oficina su. reconocerlo. Así mi vida e esta ciudad cambió desaparecieron las emociones y los escenarios. Y esto ultimo no fue porque empecé a mirar las grietas y la suciedad, al contrario. Fue porque...
De esta ciudad definitivamente no formo parte de la forma que viví.
17 abril 2012
Precoz
El viaje es mental.
El sexo es mental
Los besos son mentales
El tiempo es mental.
Pero el tiempo es el peor condicionante.
El problema es que si algo vamos a reclamar,
terminamos haciéndolo mediáticamente a los relojes,
al celular
al metro,
o a la música de la radio.
Y mientras en la realidad pateamos el mundo con ideas apocalipticas.
Seguimos caminando como si nada,
despertando, durmiendo, comiendo y finalmente alejándonos como si nada.
Finalmente nos salimos,
tercerizamos, nos volvemos prácticos
y terminamos siendo de paciencia precoz
El sexo es mental
Los besos son mentales
El tiempo es mental.
Pero el tiempo es el peor condicionante.
El problema es que si algo vamos a reclamar,
terminamos haciéndolo mediáticamente a los relojes,
al celular
al metro,
o a la música de la radio.
Y mientras en la realidad pateamos el mundo con ideas apocalipticas.
Seguimos caminando como si nada,
despertando, durmiendo, comiendo y finalmente alejándonos como si nada.
Finalmente nos salimos,
tercerizamos, nos volvemos prácticos
y terminamos siendo de paciencia precoz
05 abril 2012
las nuevas estaciones del metro de Santiago
estación crédito de consumo
estación por que haces la fila mas larga y no la que esta al lado, se nota como te anestesia tu dinámica
estación no puedo sacarme esta cara de mierda
estación odio a la gente
estación me odio a mi mismo
estación porque chucha me vine a vivir a Stgo.
estación nos mezclamos todos y viciamos el aire para enfermarnos y depender todos los días un poco mas de los fármacos
estación aquí envejezco mas rápido
estación no ne apriete señora
estación no cruce la línea amarilla
estación no
estación con el pasaje no alcanzo a almorzar
estación comienza el cierra de puertas
estación con ese ruido ya estoy condicionado
estación estoy cansado
estación ya no quiero vivir mas
estación lo peor de todo es que quiero morir de miserable
estación ya no tengo dignidad
próxima estación...
andemos en bicicleta mejor
estación por que haces la fila mas larga y no la que esta al lado, se nota como te anestesia tu dinámica
estación no puedo sacarme esta cara de mierda
estación odio a la gente
estación me odio a mi mismo
estación porque chucha me vine a vivir a Stgo.
estación nos mezclamos todos y viciamos el aire para enfermarnos y depender todos los días un poco mas de los fármacos
estación aquí envejezco mas rápido
estación no ne apriete señora
estación no cruce la línea amarilla
estación no
estación con el pasaje no alcanzo a almorzar
estación comienza el cierra de puertas
estación con ese ruido ya estoy condicionado
estación estoy cansado
estación ya no quiero vivir mas
estación lo peor de todo es que quiero morir de miserable
estación ya no tengo dignidad
próxima estación...
andemos en bicicleta mejor
21 marzo 2012
13 marzo 2012
Gloria
Esto puedes leerlo en:
Razones para el fin del mundo
Nos dijeron que teniamos que cambiar, tener reparos y obedecer.
Probablemente, en medio del descubrimiento, podrían habernos dicho que fuimos iguales acorde a la edad adquirida.
Que los miedos poco cambian, que los problemas, las situaciones y las condiciones a pesar de suceder en tiempos ligeramente diferentes siempre tienen una misma base.
Nunca nos hablaron del miedo, pero fue todo lo que permaneció en la determinación de las actitudes que se debían tomar para crecer.
Nunca la valentía se hizo presente, para decirnos que también, frente a la incertidumbre era mucho mejor descubrir que obedecer.
Aprendimos lo mediatico y lo desechamos. De los libros apareció una realidad que pese a los años jamás ha cambiado, que somos todos iguales, que no hay diferencia en el sufrimiento actual, ni en el placer porvenir.
Probablemente, en medio del descubrimiento, podrían habernos dicho que fuimos iguales acorde a la edad adquirida.
Que los miedos poco cambian, que los problemas, las situaciones y las condiciones a pesar de suceder en tiempos ligeramente diferentes siempre tienen una misma base.
Nunca nos hablaron del miedo, pero fue todo lo que permaneció en la determinación de las actitudes que se debían tomar para crecer.
Nunca la valentía se hizo presente, para decirnos que también, frente a la incertidumbre era mucho mejor descubrir que obedecer.
Aprendimos lo mediatico y lo desechamos. De los libros apareció una realidad que pese a los años jamás ha cambiado, que somos todos iguales, que no hay diferencia en el sufrimiento actual, ni en el placer porvenir.
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